Filosófico lamento

El otro día, en la facu, con sueño atrasado y la calefacción demasiado fuerte (luego, con menos dominio aún de mis facultades que el ya reducido que suelo tener habitualmente) intuí que sería menos notorio para la profesora el hecho de ponerme a escribir versitos que seguir dando cabezazos. Aquí va, pues, lo que salió de mi decadente pluma:

Inefables son los predicamentos
y alguno encontrará los predicables
atractivos e incluso deleitables
pero logran ponerme somnoliento.

Y no es que, me explicando, haga espamento
la maestra que es buena y es amable
mas a mí se me antoja deleznable
el objeto y me embota el pensamiento.

Pero el fondo, lo profundo del asunto,
la verdad que esconde la milanesa
sin poder afirmarla la barrunto:

lo que en serio, lo que tanto me pesa
es dejar en la silla puesto el culo
mientras leo lo que hay sobre la mesa.

Los ojos mueren solteros

The wisiest doctors say,
I came to know today,
a couple are the eyes:
but doomed to single die...

Buenos Aires

También fruto de los viajes en tren, acá van unas melancólicas consideraciones sobre mi ciudad cipaya.

Cuanto más te contemplo, Buenos Aires,
más doliente en el pecho que palpita
mi corazón, herido, se marchita
al ver que mueres y sanar no quieres.

De lejos al mirarte se barrunta
que tu maldad ya ni siquiera escondes
la podresdumbre sin pudor expones
a Sodoma escogiste como yunta.

Mas me temo, ciudad de mercaderes,
que siempre hayas tenido por atino
relegar al provecho tus deberes...

No serviste jamás al Dios divino,
ni a la Patria ayudaron tus quehaceres:
tu egoísmo ha marcado tu destino.

Arístides la del encanto

Mientras el país miraba el partido, yo rendía mi parcial de Derecho Constitucional. Un rato antes rendí Economía. Estoy de vacaciones. Es genial que se haya acabado. Hasta el 14 de agosto libre, todavía estoy asimilando la idea. Mendoza, me has de soportar dentro de poco.

Si a alguien le interesan las trivialidades, a pesar de mis esfuerzos me está yendo bien en la facultad... pero lo profundo, lo real, lo trascendente, es que estoy de vacaciones. Eso me hace sentir enormemente bien.

Sí, sí... ya viene el versito. Hoy, siempre dentro del género huevada, me propongo cambiar la diferencia específica. En vez de soneto es algo parecido a un rondó:

Una grande emoción a mi alma embarga
y luego, meditando lo que siente,
la cabeza, segura, lo consiente
y exclama ya sin una pena amarga:
¡Qué groso el que inventó las vacaciones!

Ya no han de consistir las trasnochadas
en profundas lecturas embolantes
que por sí rinden más que mil sedantes.
Gritemos, pues, a coro, camaradas:
¡Qué grande el que inventó las vacaciones!

Me ha Mendoza de ver aristideando
los libros cederán a las juntadas
su lugar, y entre alegres payasadas
la aurora nos encontrará brindando
por aquel que inventó las vacaciones.

Y nos han de asistir, cual dulces musas,
Bacardis, Cubas Libres, picaditas
del Palenque llenando las mesitas
y habremos de clamar -¡Marche una muzza!
¡Feliz el que inventó las vacaciones!

Ningún gil ha de extañar la facultad
que, aunque no quede vino ya en la jarra,
pal' criollo que se precia no hay amarra
que ate fuerte como la de la amistad.
¡Que viva el que inventó las vacaciones!

Viña del Mar

Oh marco de felices conjunciones
asiento predilecto de belleza
nos dan tus vinos singular tibieza
llenándonos tu brisa de ilusiones.

Mirando al mar diría estás serena
mas de noche respiras pura fiesta
galana te levantas de la siesta
mostrando al visitante faz amena.

Por un lado las playas escarpadas
al otro, cual pintados, tus viñedos
y calles arenosas, enroscadas.

Imágenes mejores que soñadas
a los ojos sedientos das por miles
para que, si no están, sean añoradas.

Sommeil

Hoy se acabó oficialmente mi bronquitis. Sigo tosiendo como un condenado pero estaba harto del encierro y fui a la facu. Papá vino a despertarme igual de temprano que ayer o más, pero en vez de decirme "tomate el antibiótico" me dijo "arriba". Palabra cargada de sentidos (aunque ninguno tenga relación ni en este idioma ni en otros con la Universidad de Palermo).

De cualquier manera, me quedó claro desde el principio cual de esos sentidos aplicar al caso concreto. Tenía que levantarme, vestirme rapidito, desayunar más rapidito y tomarme el tren Urquiza que abriría una marcha de un par de horas hasta la UCA.

Odio al Urquiza, y no por el nombre. Lo odio por el elemento. Me muestra a diario que todas las frases lindas sobre el "generoso pueblo argentino" son poesía, en el mejor de los casos. Que el pueblo argentino, o el porteño al menos, es ganado... ganado bovino. Manadas de cebúes (que suelen esconderse bajo la forma de viejas agresivas) intentan a diario violar las leyes de la física. Aunque empuje, señora, la puerta no ha de mudar su ubicación. Puede tirarme bajo el tren, pero no hacerme sutil, atravesable...

Pero dejemos el abordaje de lado. Después de intentarlo con varios trenes uno suele sentarse y, abandonándose a los brazos de Morfeo, olvidar la ceremonia. Hoy no. Me estoy poniendo viejo. Me puse a escribir un versito sobre lo mucho que me repugna madrugar (Dios me ayude) y me desvelé. Sí, me desvelé en el tren. No dormí. Tampoco en el subte. Llegué temprano a la facu. A pesar de lo temprano, fue bueno salir.

Vamos con el versito:

Difícil es amanecer temprano
despertar a hora propia de gallinas.
Levantar, ya sea al hombre, ya a las minas,
antes que al sol de cierto es inhumano.

No hay razón de valer que justifique
al varón arrancar de su letargo
y, aunque es grave, no encuentro, sin embargo,
que el Código Penal lo tipifique.

Me despiertan, que ya, que empieza el día,
mas encanto no encuentro con premura
en recorrer del tren la dura vía.

¿De qué me has de servir, Filosofía,
de los grandes placer, de mí tortura,
si solo es de dormir la gana mía?

l'Autruche

Oh avestruz, pajarraco rechiflado,
no vuelas, pero corres y te escondes
sin saber que es bien poco lo que cubres
y que has de terminar desemplumado.

Es en vano que ocultes la capocha
en exiguo buraco que no tapa
más que aquello de lo que el niño escapa
al taparse los ojos o la bocha.

Enderézate, míralo de frente,
no te ha de doler menos escondido
menester es te metas en la mente

que es grande y poderoso el enemigo
más si hoy le decides hacer frente
mañana puede estar medio vencido.